Facturación en contingencia: qué hacer cuando el sistema falla (CFC)
Si un día no podés emitir facturas electrónicas porque el sistema o la conexión con la DGI se cae, no tenés que parar de vender. Te explicamos la contingencia, el CFC (Comprobante Fiscal de Contingencia) y qué pasa después, con las citas oficiales de la Resolución 798/012.
Emitís facturas electrónicas y un día el sistema no responde, o se cae la conexión con la DGI. ¿Tenés que dejar de facturar? No. La Resolución DGI 798/012 prevé este escenario: es lo que se llama «contingencia». Acá te explicamos, en criollo, qué es, qué es el CFC (Comprobante Fiscal de Contingencia), la diferencia clave entre que se caiga tu sistema y que solo se caiga la comunicación con la DGI, y qué pasa cuando todo se normaliza.
¿Qué es la contingencia?
Contingencia es, sencillamente, el plan B: el conjunto de reglas para seguir documentando tus ventas cuando, por algún problema técnico, no podés emitir tus comprobantes fiscales electrónicos (CFE) de la forma habitual. La idea de fondo es simple: la falla no puede frenar tu actividad ni dejar operaciones sin documentar. La norma distingue dos situaciones muy distintas según qué es lo que falla, y para cada una la respuesta es diferente.
El CFC (Comprobante Fiscal de Contingencia)
Cuando el problema es que no podés usar el sistema en sí (por ejemplo, se cortó la luz, se rompió el equipo o falla tu software de facturación), la norma te habilita a documentar con un comprobante especial preimpreso: el Comprobante Fiscal de Contingencia (CFC). Es un talonario que tenés de respaldo justamente para estos casos. La resolución lo dice así:
Resolución DGI 798/012:
«Cuando no resulte posible la utilización del sistema, los emisores electrónicos deberán operar con un nuevo tipo de comprobantes preimpresos que se denominarán Comprobantes Fiscales de Contingencia (CFC)»Resolución DGI 798/012 — IMPOhttps://www.impo.com.uy/bases/resoluciones-dgi-interes-general/798-2012
Ojo: no es lo mismo que se caiga la conexión
Acá está la distinción importante que mucha gente confunde. Si el problema NO es tu sistema, sino solo la comunicación con la DGI (tu equipo funciona, pero no puede enviar los datos a la DGI en ese momento), entonces NO corresponde emitir CFC: seguís emitiendo tus CFE normales y el envío a la DGI se pone al día cuando se restablece la conexión. La norma lo aclara en dos partes:
Sobre cuándo NO usar CFC:
«No corresponderá emitir CFC cuando se produzcan exclusivamente fallas en la comunicación que impidan la remisión de la información correspondiente a la Dirección General Impositiva.»Resolución DGI 798/012 — IMPOhttps://www.impo.com.uy/bases/resoluciones-dgi-interes-general/798-2012
Y sobre cómo se regulariza el envío:
«Cuando se verifiquen exclusivamente fallas en la comunicación con la Dirección General Impositiva, se deberá proceder al mencionado envío una vez superada la misma; sin perjuicio de continuar documentando las operaciones mediante los correspondientes CFE.»Resolución DGI 798/012 — IMPOhttps://www.impo.com.uy/bases/resoluciones-dgi-interes-general/798-2012
¿Qué pasa cuando se normaliza?
Cuando el problema se resuelve, hay que ponerse al día con la DGI. Si fue solo una falla de comunicación, el reporte diario con todo lo emitido se envía apenas vuelve la conexión. Si usaste CFC porque no podías operar el sistema, esos comprobantes de contingencia también deben informarse a la DGI según las reglas de la resolución, una vez que el sistema vuelve a estar disponible. En ambos casos, lo esencial es que ninguna operación quede sin documentar y sin reportar.
En la práctica, lo maneja tu software
La buena noticia: no tenés que memorizar el procedimiento técnico. Tu solución de facturación electrónica —la de tu proveedor autorizado o tu sistema propio— detecta la contingencia, te permite seguir documentando y, cuando la conexión o el sistema vuelven, regulariza el envío a la DGI de forma automática. Tu trabajo es no dejar de documentar la venta; el resto lo resuelve el software.
DGI — Factura electrónica (e-Factura)https://www.efactura.dgi.gub.uy/Consejos prácticos
Tres cosas simples: (1) tené a mano tu talonario de CFC (los comprobantes preimpresos de respaldo) por si el sistema deja de funcionar; (2) ante una caída, preguntale a tu proveedor si es tu sistema el que falla o solo la comunicación con la DGI, porque la respuesta correcta cambia; y (3) cuando todo se normalice, confirmá con tu proveedor que el reporte diario y los comprobantes de contingencia efectivamente se enviaron y fueron aceptados por la DGI.
- El reporte diario de facturas a la DGI (Resolución 798/012)
- Factura electrónica (CFE) en Uruguay: cómo funciona
Preguntas frecuentes
- ¿Puedo seguir facturando si se cae el sistema? Sí: documentás con un Comprobante Fiscal de Contingencia (CFC).
- ¿Y si solo se cae la conexión con la DGI? No usás CFC: seguís emitiendo tus CFE normales y el envío se pone al día después.
- ¿Qué es un CFC? Un comprobante preimpreso de respaldo para cuando no podés usar el sistema.
- ¿Tengo que hacer algo técnico? En general no: tu software de facturación gestiona la contingencia y regulariza el envío.
- ¿Qué pasa con lo emitido durante la falla? Se informa a la DGI una vez superada; no puede quedar sin reportar.
- ¿De dónde saco el talonario de CFC? Lo gestionás a través de tu proveedor de facturación electrónica.
En resumen: la contingencia es el plan B para que una falla técnica no te frene. Si se cae tu sistema, documentás con CFC; si solo se cae la conexión con la DGI, seguís con tus CFE normales y el envío se regulariza después. Tu software maneja casi todo, pero conviene tener el talonario de CFC a mano y confirmar, una vez superada la falla, que todo llegó a la DGI. Ante la duda, consultá con tu proveedor y con la DGI.